Reseña: Diario del fin del mundo - Mario Mendoza

Es inevitable pensar que nacer tiene un objetivo definitivo y que es irremediablemente el mismo para todos: la muerte. Es curioso observar que ese irremediable objetivo parece desencadenar en los seres humanos un afán tremendo por llevar todo lo que los rodea hacia ese mismo fin. Es agobiante darnos cuenta de que hemos marcado el camino del lugar al que llamamos hogar hacia ese mismo destino.

Nos matamos los unos a los otros, abusamos indiscriminadamente de los recursos que el planeta nos provee, violentamos los derechos de quienes están a nuestro alrededor, pisoteamos a los que se atraviesan en nuestro camino, contaminamos las fuentes hídricas con las que contamos, abusamos de la fe de las personas, usamos el desarrollo como excusa para acabar con la fauna y la flora y, lo peor de todo, creemos que lo que hacemos no tendrá repercusiones. Pero no, es imposible hacernos los ciegos y no notar lo que ocurre frente a nuestros ojos.

Fenómenos editoriales como Mario Mendoza son difíciles de explicar, y más en un país como Colombia en el que el promedio de lectura históricamente no ha sobrepasado los dos libros leídos por habitante al año. Este escritor colombiano inició su exitosa carrera en la literatura en 1995 con la publicación de “La ciudad de los Umbrales” y en 2002 ganó el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral con su obra cumbre “Satanás”. Sus presentaciones en ferias del libro en el país son más concurridas que las de cualquier invitado internacional, y es común encontrarse con filas de más de 500 de sus fervientes y fieles seguidores durante varios días seguidos… Este creador de lectores llega ahora con “Diario del fin del mundo”, su más reciente y anticipada novela.


Mi único antecedente con el autor fue la ya mencionada “Satanás”, y de ahí en adelante veía sus libros pasar por todo lado, pero no lograba encontrar alguno que me hiciera querer leerlo. Pero eso cambio por completo cuando vi la cubierta de “Diario del fin del mundo” (aplauso sostenido para la gente de Book and Play Studio por el tremendo trabajo realizado con este libro y con el fondo del autor. Sencillamente soberbio), y vislumbré en su sinopsis un elemento con el cuál podría encontrarme y que es de los que más disfruto: el ser humano en la Segunda Guerra Mundial.

Explicar de qué va este libro por su sinopsis es tan difícil como imaginarnos un político alejado de la corrupción, y resulta aún más complicado cuando empiezas a leerlo. Aquí nos encontramos con el mismísimo Mario Mendoza, quien recibe un mensaje de Daniel, un viejo amigo de universidad, el cuál revivirá muchos recuerdos que parecían enterrados y desencadenará una investigación que llegará a afectarlo de un modo que él jamás imaginó.


El primer tramo de esta historia parece no ir hacia ningún lado, ir hacia el lugar equivocado, o hacia un espacio muy diferente al que se logra entrever en el rompecabezas que significa su sinopsis. Las páginas pasan y todo lo que aparentemente se presenta es una historia de conflictos entre amigos, en donde las emociones humanas asumen el rol protagónico. Sin embargo, la astucia narrativa del autor es tal, que va llevándonos poco a poco a la zona a la que él quiere y metiéndonos de lleno en una búsqueda con un espectro bien diferente al que podíamos presumir. Ojo, esto no quita que me haya quedado la sensación de que ese paraje inicial pudo haber sido más eficaz si su extensión hubiese sido menor.

En esta obra, Mario Mendoza hace una breve, pero fuerte exposición de los alcances del ser humano en escenarios tales como un conflicto bélico de la magnitud de una guerra mundial. El autor arroja datos históricos de manera permanente, los cuales nos llevan a reconocer muchos de los comportamientos que tenemos a diario, y a explicar de mejor modo nuestra forma de actuar. Me transporté en el tiempo y fui a escenarios que no quiero vivir, me enfrenté a dilemas que no quiero resolver, y pensé en problemas que no deseo confrontar.

Todo este marco temporal lo construye, en gran parte, sobre la base de la investigación del periodista argentino Abel Basti, quien es uno de los hombres que más conoce de Hitler y del régimen nazi en el mundo. Los genocidios en cámaras de gas, los experimentos de Josef Mengele (tema que me apasiona y estremece sobremanera, y sobre el que recomiendo leer “Max” de Sarah Cohen-Scali), las líneas de comportamiento nazi y su visión del mundo, y la llegada de grandes terratenientes alemanes a tierras colombianas, son algunos de los puntos que se abordan en esta novela, de manera breve como ya comenté, pero en una dosis perfecta y con una narrativa adecuada para lograr que el lector se contextualice con lo que se le va presentando y quede ávido de más datos al respecto. Adicionalmente, siento que este libro es una especie de merecido homenaje al trabajo de Basti, por cuya obra deberían pasarse en algún momento de la vida.


El escritor no requiere de descripciones pormenorizadas ni de ser demasiado explícito para dejarnos frente a un vívido perfil de lo cruda que puede ser la vida, y de la vileza de la que somos capaces. En este mismo sentido, es de alabar lo rápido que la novela te atrapa, porque, aunque en un principio todo parezca algo lento, y así el desarrollo no termine siendo tan grande como quisieras, te devoras el libro en menos de lo que imaginas.

Por lo que ya he mencionado, podrán notar que esta historia se construye bajo dos ejes que se complementan constantemente, pero que a la lectura no tienen la misma fuerza. El eje central, representado por lo que está viviendo Mario, no llegó a interesarme tanto como lo hizo la información que iba recopilando, las memorias que se develaban y las atrocidades que fueron ganándose un lugar en su pensamiento. Tal vez esto se deba a mi pasión por todo lo que tiene que ver con la Segunda Guerra Mundial, no lo sé.

“Diario del fin del mundo” es una novela tan sencilla como profunda. Un recorrido por lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos, enmarcado en uno de los sucesos que partieron nuestra historia en dos. Un texto tremendamente adictivo que te va atrapando sin darte cuenta. Un duro recordatorio de cuanto somos capaces de hacer.

Pta. 1. El diario del fin del mundo es la crónica de una muerte anunciada.
Pta. 2. ¿Creen que realmente Hitler estuvo en Colombia?
Pta. 3. Hay algo que está escondido dentro de todos los hilos que teje el autor y es una conceptualización constante del oficio del escritor, sus motivaciones y su papel en la sociedad. Pónganle mucha atención.

Arte de Book and Play Studio


Comentarios

  1. Hola, me gustaria saber como puedo contactar a Mario para un proyecto con las carceles de Bogotá

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    1. Hola, Fernanda. Creo que lo recomendable en este caso es tratar de contactar con su editorial.

      Espero tengas éxito en tu búsqueda.

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