viernes, 17 de noviembre de 2017

Reseña: Toma tus problemas sin gravedad - Oscar Ospina (Mostropi)


Hay quienes aseveran que los sueños no pueden hacerse realidad, pero, con toda convicción, vengo a decirles que eso no es cierto. Hace algunos años una de las personas más importantes de mi vida me presentó a un osito y a un pollito que personificaban las situaciones por las que nosotros pasábamos día a día, y que cada uno a su modo nos representaba a nosotros. Desde ese instante me enamoré por completo de ese proyecto, se lo recomendé a un par de editores porque vi el potencial suficiente para llevar a ese par a las librerías, pero, afortunadamente para mí, esos editores lo dejaron de lado y me dieron la oportunidad de encargarme de esa tarea, y de esa manera hacer un sueño realidad.


Mostropi nació años atrás como una idea del ilustrador caleño Oscar Ospina, quien fue perfilando este proyecto, el cual encontró su centro con la llegada de Opi, un oso perezoso, comelón, tierno y cariñoso. Poco a poco fueron llegando más y más seguidores a las redes sociales de Mostropi, y estos empezaron a pedir a alguien más en el equipo, y fue así como nació Kipi, un pollito amante del ejercicio y de la comida saludable, ordenado hasta el cansancio y amoroso como pocos. Las aventuras de este par fueron tomándose Facebook e Instagram, y abriéndose paso en el mundo virtual en que nos movemos a diario.


¿Qué hace tan especial a estos personajes? Evidentemente lo tiernos y divertidos que son, pero más allá de eso, creo que lo parecidos que son ellos a cualquiera de nosotros. Opi es fanático de quedarse en cama hasta tarde, está inhabilitado para hacer dieta, protege a los que ama sin escatimar esfuerzos, tiene un sentido del humor bastante particular, es demasiado detallista, y trata de no ahogarse en un vaso de agua; Kipi disfruta ir al gimnasio, le gusta tener sus cosas arregladas, es bastante indeciso y ansioso, además de caprichoso y consentido… Estas son solo algunas de las características de cada uno de estos personajes, con las cuales podemos identificarnos sin ningún problema. Opi y Kipi son amigos, son pareja, son vecinos, son padre e hijo, son nieta y abuela… Ellos simplemente viven como cualquiera de nosotros, y ese es sin duda su punto a favor más grande. Son personajes animados, pero con grado de esa realidad bonita que tanto necesitamos para no perdernos en un mundo cada vez más caótico.

Un padrino orgulloso.

“Toma tus problemas sin gravedad” es el primer compendio de aventuras de este par inigualable (y espero que no sea el último), y definitivamente es el libro que he editado al que más cariño le tengo (los quiero a todos de un modo que no imaginan, pero este tiene un significado especial). Cada una de sus páginas es una muestra de que está permitido ser feliz, y que ese estado al que tanto tememos y que creemos inalcanzable, está más cerca de lo que pensamos, al alcance de las cosas pequeñas que nos pasan día a día.

Esto es solo una muestra de todas las cosas maravillosas que pueden encontrarse en mostropi.com

Opi y Kipi tienen un lugar especial en mi corazón, los rememoro en la mañana cuando tomo agua de panela en un mug que me recuerda que sonreír es gratis, pienso en ellos cada vez que abrazo sus réplicas de peluche a quienes he encomendado mi biblioteca, y les agradezco por recordarme que vale la pena soñar.

Para cerrar, los invito a hacer parte de este sueño que el equipo de Mostropi (Juliet y Oscar, los admiro como no imaginan), Ediciones B (ahora parte de Penguin Random House), el maestro Hache Holguín y este servidor preparamos con tanto esfuerzo y pasión, los elementos que generan las grandes cosas en la vida. Vayan a las librerías, abran un libro y ríanse un buen rato. Les aseguro que no se van a arrepentir.


Pd: Gracias infinitas a mi persona favorita del mundo por mostrarme a este par de compañeros que, sin saberlo, le dieron un sentido diferente a mi vida. Sí, los libros me cambiaron la vida, y parte de todo eso es gracias a ti.


jueves, 16 de noviembre de 2017

Reseña: La Biblia de los Caídos (Tomo 1 del testamento de Sombra) - Fernando Trujillo

Thot, un antiguo dios egipcio, fue el escritor del que, para muchos, es considerado el primer libro maldito o prohibido de la historia de la humanidad. “El Libro de Thot” contiene un compendio de información que muchos relacionan con la sabiduría del universo. Se dice que quien se haga dueño de este libro ostentará poderes inimaginables que lo convertirán en un ser todopoderoso.

El Necronomicón es una obra que, según los conocedores, esconde entre sus páginas cientos de misterios que podrían cambiar el orden del mundo en sí mismo. Se dice que en este texto prohibido se encuentran rituales para resucitar muertos, viajar en el tiempo, y hasta atravesar dimensiones.

La cienciología estalló como fenómeno mediático hace algunos años gracias a que personajes de reconocimiento público como Tom Cruise se alzaron con su bandera. Excalibur fue escrito por L. Ron Hubbard, el fundador de este movimiento religioso, y se dice que dentro de sus páginas se encuentra la respuesta a diferentes dudas existenciales que han rondado la mente de la humanidad desde su creación.

Estos son algunos de los libros que a lo largo de la historia han recibido el calificativo de malditos o prohibidos, pero que muchos buscan encontrar y comprender, sin importar las consecuencias que esto pueda acarrear. Ese es el caso de “La Biblia de los Caídos”, un libro que conocedores, religiosos, y seres de todo tipo y naturaleza, buscan incansablemente para propósitos muy variados, por lo que se dice que está consignado en sus páginas. Fernando Trujillo y Ramsey se han dado a la tarea de contarnos acerca de este misterioso texto, empezando por la historia del Gris, un ser sin alma que se dedica a realizar trabajos que su condición le permite desarrollar de mejor manera. Pero ahora llega la oportunidad de adentrarnos un poco más en esta enigmática historia, gracias a Panamericana Editorial, quien se decidió a dar a conocer el Tomo 1 del testamento de Sombra.


En el tomo cero nos encontramos con ángeles, demonios, niños malditos, hombres que podían cambiar de cuerpo, e incluso con seres sin alma; pero en esta segunda entrega de la reconocida saga de “La Biblia de los Caídos” el protagonista del relato es un vampiro que no transpira elegancia, pero sí mordacidad, sangre fría y sagacidad. Sí, este es un vampiro que vive en medio de los estereotipos que Bram Stoker y Stephenie Meyer (un extremo al otro) le han otorgado a esta especie, trabajando como el mejor asesino a sueldo de los últimos tiempos.

En medio de una Madrid arcana y oscura, vamos conociendo algunos detalles (me hizo falta un poco más de profundidad) de este particular personaje que se mueve de manera peligrosa entre el bien y el mal, y cuyas motivaciones vamos tratando y comprendiendo a medida que, con el pasar de las páginas, él mismo nos las va develando. Sombra es el centro de todo, el corazón del sistema nervioso.

Es plausible el modo en que Fernando Trujillo tiene mapeado todo el universo que se encierra en esta saga, el cual seguiremos descubriendo dentro de los siguientes tomos: hilando detalles, escondiendo secretos, dejando cabos sueltos, preparando giros inesperados, y conectando las vivencias de los personajes que de un modo u otro están relacionados con “La Biblia de los Caídos”.

La acción nuevamente se gana un lugar protagónico dentro de esta historia, aunque en cantidades más pequeñas (sí, no es posible pedir más acción en un relato de pasadas 150 páginas). Este elemento permite que, sumado al estilo narrativo que se apoya en la simpleza y la claridad, la lectura se haga de manera rápida, y que el proceso se disfrute.


Pero el aspecto que más disfruté del tomo cero (0) es sin duda alguna el mismo que se ganó mi corazón en esta ocasión, y está en el magnífico trabajo en la creación de personajes, y en los personajes como tal. Sombra es un tipo inquietante, al que puedes odiar y amar al mismo tiempo, un hombre de contrastes en todo el sentido de la palabra, y del cual espero demasiado para el devenir de la saga. Hay algunos otros personajes que también se dan lugar en este tomo, de los cuales terminé completamente encantado con Tedd y Todd, un par de tipos hilarantes, astutos, brillantes y que esconden misterios que muero por descubrir. En serio, Fernando Trujillo es un capo en este campo.

Pero como ya se habrán dado cuenta por lo que he comentado, no me sentí muy conforme con la extensión del libro, pues si bien entiendo que la estructura de la historia se construye para ir dando poco a poco detalles, percibo este relato como una mera estación de transición, que seguramente será de mucha importancia, pero que no me dejó completamente satisfecho. Fue algo así como un buen beso que no duró lo suficiente.

Con el Tomo 1 del testamento de Sombra de “La Biblia de los Caídos” me queda claro que esta historia tiene un potencial inimaginable, y que agradezco tenga como director a un tipo brillante como Fernando Trujillo. Un pasaje lleno de acción, tuercas que van encontrándose y tornillos que aparecen de la nada. Aún quedan muchas piezas para terminar de armar este rompecabezas.

Mi tiempo con Nacarid Portal...

¿Nacarid qué? ¿De quién me estás hablando? Estas fueron las preguntas que le hice a un par de amigos ecuatorianos, a quienes conocí gracias a las letras, cuando me contaron que tendrían en su país a esta mujer, hasta entonces desconocida para mí. Un par de semanas después vi la preventa de su libro “Amor a cuatro estaciones” en las principales librerías de Colombia, y luego su nombre rondando por las listas de los más vendidos a nivel nacional.

Nacarid Portal Arráez es una autora venezolana de apenas 26 años, que un día decidió que su misión de vida era escribir, y con sus letras hacer del mundo en el que vivimos un lugar mejor, y no solo para ella, sino para todos.

“La vida entre mis dedos”, su primer libro, llegó al mercado en 2015, y desde ahí la carrera de Nacarid ha seguido una línea ascendente poco usual en el mercado literario, y más teniendo en cuenta que no hubo el apoyo de una editorial de fondo, sino las simples ganas de una mujer por alcanzar sus sueños, y por hacer que su voz llegara lo más lejos posible. El impacto de sus textos ha sido tal que, “Amor a cuatro estaciones”, su segundo libro, ya va por la décima edición, sin mencionar que pronto será adaptado a la pantalla gigante. No es un riesgo para mí decir que estamos ante un fenómeno literario de esos que poco se ven en Latinoamérica, uno de esos que las nuevas tecnologías han dado pie para establecer.


Con motivo de su gira “Inspirando vidas”, una de las múltiples campañas sociales que lidera Nacarid, y del lanzamiento de su nuevo libro “Diario de una ilusión”, tuve la oportunidad de conversar con esta joven a la que me es imposible describir. Aquí les dejo el resultado de esa charla.


La experiencia con “Amor a cuatro estaciones” resultó bastante particular, pues fue un libro que leí al mismo tiempo que mi mamá, y que a mi no me gustó mucho, pero que a ella la marcó especialmente, pues le pareció un texto atemporal, la historia de un amor caprichoso, egoísta y manipulador, como el que ella vivió en el pasado, y que ella creía imposible de replicar en la actualidad por la cantidad de espejos que tienen los jóvenes a su alrededor, de experiencias similares que deberían dejarles una lección.

El texto fue fluyendo y lo cargué de realidad, de una realidad que nos toca en la actualidad, pues para bien o para mal el amor es algo transversal a todos los seres humanos, y las experiencias que salen de ello muchas veces son incontrolables para nosotros. La historia es en un 80% basada en cosas que ocurrieron en realidad y que me dejaron con ganas de escribir, de contar lo que estaba pasando, de desahogarme, y fue ahí donde los poemas, por decirlo de algún modo, empezaron a surgir. Aclaro, no soy buena para la poesía, sé que no es lo mío, pero ahí empezó todo. Con el paso del tiempo y de las ediciones del libro, fuimos trabajando en ficcionarlo más, en darle mayor fuerza narrativa, y en convertirlo en lo que es ahora.

¿Qué dio el click en ti para decidirte a escribir y a convertirte en la agente de cambio que eres actualmente?

Con la muerte de mis padres mi vida dio un vuelco por completo, y para tratar de aliviar ese dolor me refugié en la escritura, a la que ya era cercana por todo lo que estábamos haciendo con “Acción poética Venezuela”. De todo eso surgió mi primer libro.

Para tratar de ayudarme en el duelo, mis tíos me regalaron un viaje a París, por allá en 2012. Cuando llegué a esa ciudad no sabía si sentirme bien o mal, fue una situación bastante complicada. Ese viaje me hizo dar cuenta de la manera tan diferente en que transcurre la vida en diferentes lugares del mundo, y despertó en mí la inquietud por hacer algo.

Al regresar a Venezuela conocí a un pastor, por pura casualidad, quien me contó que durante ese fin de año se realizaría un evento de navidad para gente en rehabilitación, habitantes de calle y niños abandonados. Decidí asistir a esa reunión, y la inquietud que tenía en París se esclareció por completo, y ahí me di cuenta que mis problemas no eran los más grandes, que yo no era el centro del universo, sino que habían realidades más difíciles, y eso, aunque suene raro, me hizo feliz porque encontré el motor de mi vida, encontré una misión para mí, encontré un propósito.

Yo, Nacarid y mi mamá. Sí, el burro por delante.

¿Cuál crees que es la clave del éxito para este tipo de causas sociales?

Creo que trabajar el equipo. Con la fundación “Tierra nueva” tuve el enorme reto de dirigir gente para llevar a cabo diferentes acciones sociales, y ahí pude darme cuenta de lo importante que es saber potenciar las habilidades de cada persona, y encaminarlas para generar un crecimiento conjunto, y para que los planes que se tienen se desarrollen a satisfacción. Es muy emocionante ver cómo la gente deja de hacer las cosas por obligación y en realidad se compromete con el objetivo planteado, que en este caso es ayudar a los demás.

Tu proceso ha sido un poco diferente, pues no has contado con el apoyo de una casa editorial para la construcción de tus libros, y durante mucho tiempo tampoco lo tuviste para la puesta en puntos de venta. Cuéntanos un poco sobre eso.

La vida es de tocar puertas y, cuando me di cuenta que escribir era lo que quería, empecé a hacer eso, pero no tuve grandes resultados; muchos me dijeron que mis textos no eran publicables, que no perdiera mi tiempo.

Yo tenía mis ahorros de toda la vida, y aunque mi abuela me decía que ese dinero era para emergencias, decidí usarlo para cumplir mi sueño. Fue así como conseguí una diagramadora y un ilustrador para echar a andar el proyecto. Cuando ya todo estuvo materializado, mi tío decidió apostar por mí, e imprimimos 3.000 ejemplares de “La vida entre mis dedos”, los cuales se agotaron en cuestión de semanas en Venezuela. Creí en mí y en mis sueños, y sigo haciendo lo posible por hacerlos realidad.

Pero durante todo ese proceso hubo, y siguen habiendo, cosas no tan buenas de las cuales he aprendido mucho. Yo era la escritora, la vendedora, la promotora, la que hacía todo por el proyecto, así que la falta de conocimiento de la industria me llevó a cometer errores, pero seguí adelante, porque este es mi sueño, esta es mi misión de vida.

¿Alguna anécdota extraña durante tu carrera?

Hay muchas, no terminaría de contártelas jamás, pero tengo una muy presente. En Venezuela existe una hiperinflación tremenda, y cuando recibí el dinero por la venta de los primeros 3.000 ejemplares de “La vida entre mis dedos”, le devolví a mi tío lo que él invirtió en el proyecto, y con las utilidades que quedaron, apenas pude comprar unas llantas para mi carro. Mi abuela me había repetido muchas veces que escribir no daba dinero, y en ese momento llegué a pensarlo yo también, pero aquí estamos. Y bueno, eso fue todo, unas llantas (risas).

Otra cosa curiosa fue que cuando recibí la primera edición de “Mientras te olvido”, no me gustó el resultado, así que tuvimos que volver a hacer todo de nuevo. Llamé al diagramador y trabajamos durante un mes entero en mi casa hasta que me sentí completamente satisfecha con el libro.

Y bueno, es curioso decirlo, pero me daba un poco de pena que “La vida entre mis dedos” estuviera en la sección de autoayuda de las librerías, y no veía la hora de lanzar “Amor a cuatro estaciones” para quitarme ese peso de encima y ver mi nombre en la sección de novelas románticas. Luego de algún tiempo me di cuenta que mis libros sí ayudaban a muchos, y la pena bajó un poco (risas).

Gira "Inspirando vidas" en Colombia

¿Qué piensas de quienes aseveran que esta generación, la de los millennials, por decirlo de algún modo, es facilista, débil, poco apasionada e incapaz de comprometerse con nada?

No estoy de acuerdo con esa forma de pensar. Esta generación se ha encargado de empezar a romper con el fenómeno de la esclavitud pagada y ha generado propuestas de trabajo diferentes. Nosotros somos apasionados y con eso hemos logrado alcanzar nuestras metas y hacer lo que nos gusta, nos hemos convertido en nuestros propios jefes, hemos roto muchas reglas que se creían correctas e inquebrantables, y creo que eso es lo que molesta a muchos, que no nos hemos conformado, que compartimos el conocimiento y que no somos egoístas, sino que queremos crecer de manera conjunta. A mí me dijeron muchas veces “no” con mis libros, pero seguí adelante con todo el entusiasmo del mundo, y seguimos trabajando en ello.

Alguna actitud del ser humano que te moleste.

La injusticia. Recuerdo que hace unos meses estuve en la cárcel durante tres días en Venezuela por salir a protestar, y allí me di cuenta de las condiciones en que los reclusos viven, a los abusos de los que eran víctimas, a la vulneración de su dignidad. Cuando los guardias de seguridad se dieron cuenta que yo era periodista y escritora, cambiaron por completo su actitud conmigo, y una persona no puede tratar mejor a otra por su profesión o por su condición económica, el respeto y la justicia debe primar. No puedo con la injusticia.

Un joven sale del closet con sus papás. ¿Qué le dirías a cada uno?

Al hijo que es un valiente y que ese es el deber ser de las cosas, que no debemos estar llenos de caretas, que no debemos tener miedo de ser nosotros mismos. Al padre que piense en que todos somos libres, y que, si quieres a tu hijo, debes entender que él es libre de tomar sus decisiones. Yo fui una de esas valientes que un día decidió ser sincera, y luego de un tiempo en que mi mamá lo analizó mucho y lloró un poco, me aceptó como soy, porque soy la misma persona de siempre, independientemente de mi condición sexual.

Nacarid, ¿es posible ser amigo/a de un exnovio/a?

Sí, aunque si tienes una novia celosa como yo, no (risas). Yo soy amiga de mi ex, pues fue un apoyo inmenso durante muchos momentos difíciles, y ambas tenemos las cosas claras y sabemos que somos amigas y punto. Creo que esa es la clave, que ambas partes tengan claro el status en el que estás.

¿Qué se viene para tu carrera?

En este momento estoy trabajando en una saga juvenil romántica que me está consumiendo gran parte del tiempo. Inicialmente teníamos previsto lanzar el primer libro en enero, pero quiero hacer las cosas lo mejor posible, por eso pensamos que puede lanzarse hacia mediados del 2018. Este es un proyecto diferente a lo que venía trabajando, y tengo a mi lado varios tutores para pulirme como escritora y para darle lo mejor a mis lectores. En esta saga hay 12 protagonistas, y cada uno tiene un conflicto de los que vemos en el día a día, de esos que vivimos en cualquier momento de la vida. 

Otra cosa en la que estamos trabajando es una edición especial de “Amor a cuatro estaciones” con motivo del estreno de la película próximamente. Habrá contenido especial que seguramente los lectores disfrutarán.

 

Después de hablar con Nacarid, pude entender el porqué se ha convertido en el fenómeno que es actualmente, el porqué ha conectado a tanta gente con su misión de vida, y el porqué la literatura va más allá de la calidad de lo que escribes, y tiene otros matices que en algunas ocasiones resultan más definitivos.