miércoles, 12 de junio de 2013

El dolor de la imaginación

Hoy me pregunto hasta donde hemos llegado
si la puerta del infierno junto a mi has atravesado,
si al demonio, fiel amigo, de la mano he saludado;
y luego en su morada mil orgasmos encontrado.

No encuentro precisión al encontrarte al lado mío
o en la indecencia provocada de mis labios en tu ombligo,
parsimonia inexistente beso a beso en tu destino
pernoctando en mil lugares, sofocando el rudo frío.

Recordando en este puente las figuras en tu vientre,
de mi lengua rencorosa intimidada ante tu prosa,
de las noches y los días de pasiones reprimidas,
derrocando sin temor las prevenciones en osadía.

Son las cinco y ya no encuentro más respuestas,
son las cinco y cada lágrima me cuesta,
no te quiero aquí de vuelta día a día en mi presencia
pues me he relegado a despedirte sin más en la secuencia.

Me perturba caminar entre la lluvia hoy hiriente,
descarto la alegría al verte de su mano hoy sonriente
sabiendo que algún día el edificio construimos
ese mismo que ante mis pies hoy yace derruido.

Te regalo tanto que dejaste y he cuidado,
tantas despedidas que yo mismo he creado,
tantos días que con odio he recorrido,
simplemente amor que al primer suspiro he sentido.

Me marcho sin más con el dolor al hombro,
un par de monedas y tus bragas como escombros
de lo que fue o imagine y no pudo ser
de lo que hoy tienes y yo debo reconocer.

martes, 23 de abril de 2013

Por un discurso social

No es raro ver como al pasar de los días las cosas se tornan diferentes, como nos vemos al espejo y notamos un brillo en los ojos, al día siguiente nuestro cabello se hace rebelde y al siguiente quizá, no tenemos ganas de ponernos en pie.

No me pasa solo a mí, estoy seguro, muchos día a día vemos como esta caja de sorpresas llamada vida nos muestra algo diferente y nos da caminos y rutas, las cuales quizá no se pasaron nunca por nuestra mente, pero ahí están.

Día a día se muestran cosas frente a nuestros ojos, día a día tenemos la oportunidad de ser mejores, día a día en nuestras manos está el ayudar a los demás a estar mejor.

Luego de varios intentos por dar un paso en el respeto de la libertad de elección y por reconocer que en verdad todos y cada uno de nosotros somos iguales ante la ley; luego de intentos fallidos, de ver como el camino forjado con esfuerzo y trabajo era derribado por lo que llamo “golpes de intolerancia”, hoy se presenta de nuevo una oportunidad, se entreabre una puerta, una entrada al respeto y a la aceptación de la diferencia, al reconocimiento de la diversidad como forma de vida y a viabilizar la convivencia como pilar de nuestra sociedad.

El matrimonio igualitario es la definición de mi exposición, ¿acaso no somos iguales ante la ley?, ¿acaso el que su pareja de vecinos homosexuales decidan unir sus vidas mediante un contrato legal atenta contra la sociedad?, ¿acaso usted no tiene derecho a casarse y a escoger libremente la persona que quiere a su lado por el resto de su vida?, ¿acaso el amor esta sesgado y determinado para un cierto número de “privilegiados”?, ¿acaso la vida no se trata de convivencia?...

Discursos de todo tipo se han visto frente al tema de la unión de parejas del mismo sexo, desde el pensamiento un tanto arcaico expuesto por el procurador Alejandro Ordóñez, pasando por la “solemne” frase que profirió un reconocido jurista en donde indicaba que los ciudadanos “de segunda” no tenían derecho a unir sus vidas pues eso era netamente para las “personas de primera”, incluso el ofusque de Benedetti defendiendo la propuesta con una crítica exacerbada al congreso; discursos de otros espacios, quizá en un restaurante en donde se toca el tema y los vecinos de la mesa cercana miran con estupor, otros incluso participan de la conversación, discursos de todo tipo, propios y valederos.

Pero hoy no se trata de tu discurso, de mi discurso, del discurso del sacerdote, del discurso del peluquero, del discurso del docente, del discurso de nuestros jefes, del discurso de tu amigo, se trata de generar un discurso social que nos cobije a todos, un discurso en el cual todos estemos presentes y que cada quien tenga el derecho a elegir con quien pasar su vida y poder hacerlo valedero legalmente, con sus beneficios y compromisos implícitos.

Con Francia son 14 los países que aprueban el matrimonio entre parejas del mismo sexo, ¿Por qué Colombia no puede ser el 15 en la lista? Hoy es un día crucial para nuestro estado laico, un día crucial para la defensa de los derechos humanos, un día crucial para reconocernos y hacernos una sociedad más sociedad.

jueves, 24 de enero de 2013

La brecha irrompible, el régimen pensional.

El hecho mismo de la vida es un misterio, muchas veces no forjado por la existencia de lo que llamamos amor entre dos personas, simplemente un encuentro causado por las "ganas", por copas de más o por otro número de razones que no vienen al caso en este momento. No nací en 1945, es más, mis padres apenas iniciaban algo, pero nuestro estado si dio a luz durante ese periodo, eso que hoy, entre mi dolor de espalda y una gripa de la cual soy padre, es el fundamento de mis palabras: El régimen pensional.

Con la Ley 5a de 1945 se hicieron generales los derechos a salud, riesgos profesionales y pensión a todos los trabajadores, pero sin contar con un sistema de seguridad social (inusitado hecho), el cual fue establecido un año después con la Ley 90. No es materia centrarnos en la historia, pero es importante conocer el preludio y su posterior "evolución".

Desde el pitazo inicial, el régimen pensional, como es normal en todo proceso de instauración, cargó con un sin fin de problemas a cuestas; contemplar solo a los profesionales licenciados como beneficiarios del sistema, dejando de lado que el resto de población activa para el trabajo; luego con la creación y diversificación de los fondos el problema radico en la estrepitosa diferencia de los beneficios de un sector y otro; hacia 1990 se visibilizaban pensiones por vejez otorgadas por algunas cajas de un 150% a un 300% superiores a las que entregaba el Instituto Colombiano de Seguros Sociales; la panacea jubilatoria para muchos. Un problema de equidad que hoy en día se vive en carne propia y no solo en este foco. La dificultad en términos de equidad, se revistió en un problema de ligas mayores para ciertas cajas, entre ellas Cajanal, que según cifras de Fedesarrollo para 1992, llegó a pagar en términos de pensiones de jubilación un aproximado a los 4,7 billones de pesos por año, sobre una tasa ínfima de cotización la cual rondaba el medio billón de pesos; por supuesto, los beneficiarios deben recibir su asignación pecuaria, la cual debía salir de algún lado, y así fueron reasignados dineros del presupuesto nacional, principalmente del sistema general de participaciones; y si a esto sumamos los recursos que se desviaron al flanco "Seguridad", el hueco en ciertos rumbos de acción de los gobiernos de turno, hizo que proyectos se quedaran en espera, para muchos indefinida.

La existencia de regímenes especiales que por la poca regulación del estado en su momento, generaron una guerra entre las diferentes cajas prestadoras del servicio que se tradujeron en desigualdad en las condiciones para los aportantes; un tema tan álgido y en directo lineamiento a la constitución política no fue tratado con la importancia que se debió.

A pesar de todo, la cobertura del sistema fue en aumento año tras año, y para 1990 alcanzó un importante 57% del total de los trabajadores asalariados afiliados al sistema pensional del país. Un año más tarde, y dentro del nacimiento de la constitución política de 1991, se abre la puerta a una reestructuración más que necesario, urgente para el régimen pensional de los Colombianos, lo cual se tradujo en la Ley 100 de 1993, que sin duda alguna fue otro "falso positivo".

¿Falso positivo? Si; el establecimiento de un sistema pensional dual, en donde se adoptaban únicamente la prima media y el ahorro individual de solidaridad no fue tan dual como se propuso; ¿Acaso las fuerzas militares no contaban en ese momento con un régimen pensional especial? ¿No ocurrió lo mismo con Ecopetrol y el Congreso de la República entre otros? Por supuesto, la ley no los contempló y así el problema de sostenibilidad del sistema no mejoró.

Transversal a esto, el escenario en donde el país se movía con tasas de desempleo por encima del 20% hacia 1994 y 1995 contrajo un inconveniente aún mayor, el nivel de aportes cada vez era más bajo pero el valor de las pensiones seguía otro rumbo diferente; más desigualdad, pues muchos aportantes fueron retirados del sistema y se quedaron sin cobertura alguna, pero su dinero continuo en los fondos, y lo mayores beneficiarios de esto fueron los afiliados con una base mayor, quienes contaron con condiciones laborales estables.

En un nuevo intento por mitigar el problema y encarrilar el tren, en 2003 mediante la Ley 797, posteriormente la reforma de 2005 que incluía el tema de las pensiones a docentes de universidades públicas.

Hoy 24 de Enero de 2012, el Procurador Alejandro Ordóñez habla del peligro que configura entablar un discusión frente al tema de la desigualdad del régimen pensional, y por supuesto que es peligroso, el hecho de cambiar las reglas de juego establecidas es un arma de doble filo y una puerta a errores inconmensurables; pero terminar una etapa y dar paso a otra en donde el sistema se haga menos lapso y más justo y equitativo como lo pretendía la Ley 100 de 1993 no es descabellado.

El asunto de las pensiones trae consigo una discusión en donde se requieren acciones en temas de empleo formal, de reactivar el sistema pensional, de fortalecer y apoyar la creación de empresas, de rehacer equitativamente el cuerpo normativo y liberarlo de vicios que pretenden dejar a el groso de la población en situaciones de insostenibilidad o una sostenibilidad a medias y a unos pocos con la mayor parte de la tajada; 

El establecimiento de edades inalcanzables dentro del modelo de necesidad de fuerza laboral que imponen las empresas actualmente en el mercado no es gratis, si el estado no tiene recursos con que cubrir los pagos por este concepto, es necesario hacer ajustes, pero este tipo de ajustes no son los más justos, ni mucho menos los únicos.

Los regímenes especiales han causado un problema en las arcas del estado incontrolables, y han dejado sin piso, además de una mejora en las condiciones de vida de los miembros de muchos de los adscritos a los regímenes ordinarios, muchos otros proyectos, como por ejemplo, la sentencia C-250 de 2002 que pide extender la cobertura de la Ley de Victimas y restitución de Tierras a todos los afectados por el flagelo de la violencia en el país, seguramente muchos de los recursos señalados a el pago de pensiones superiores a los 25 salarios mínimos mensuales legales vigentes en Colombia podrían aportar a hacer efectivo lo expuesto en esta sentencia, lo cual debería ser un ala de acción primordial en el derrotero de cualquier gobierno ante las condiciones del país.

Punto aparte, resulta insólito ver personas de la tercera edad haciendo a diario filas interminables para reclamar su asignación mensual (pensión), darse cuenta de gente oportunista frente a las entidades bancarias al acecho ya se imaginarán de que. Generar mecanismos que hagan más eficiente el pago a los beneficiarios y campañas de socialización de la mismas hacen parte de una labor por generar un modelo eficaz y que pretenda el verdadero mejoramiento en las condiciones de vida de cada uno de los Colombianos.

Un tema caliente como la ciudad de Bogotá por estos días y del cual es necesario estar al pendiente, pues así alcanzar la pensión parezca más una utopía en estos días, es algo que tenemos y no debemos dejar perder, es más, debemos tender a su dignificación.

lunes, 21 de enero de 2013

Regalo Día Dos

Pensar que un día el congelador esta en su punto máximo,
que la noche orienta a una espera quizá desesperada,
que una copa reflorece en mí desidia,
otras cuantas de Jack Daniel´s menoscaban mil caricias.

Quien pensaba que el enojo fuera un gusto arrebatado,
que un saludo inesperado sea el intruso aventurado,
que la noche repitiera su inconveniente escenario
y que el destino marcara de nuevo el calendario.

Noches bajo cero y días sobre cien,
como pasa la vida entre seres humanos y un cocktail,
besos inoportunos, no planeados si deseados,
error tal vez momento, a un horizonte cuasi perfecto.

Tantos tratados he ingeniado, corren mensajes y vuelan abrazos,
dicen que las palabras se las lleva el viento,
que Dios es sabio con poco argumento,
pero partirse una pierna es hoy sacramento.

Fenecer por la ausencia de un telegrama,
recurrir a la locura con una llamada,
despertar limítrofe al humor que cautiva,
como aguardar para tenerte en mi vida.

Un juguemos y adelante bombardeemos el terreno,
el temor que de momento socavo mi parlamento,
tanto alcohol y tanto peso en mi absurdo sentimiento,
felicidad que de momento se detuvo en tu silencio.

Y si un día me decido a dejar de lado el ego,
y si doy un día en venta mis ya obsoletos bocetos,
preparemos pues la vida que ya empieza la canción
y movernos cual Mick Jagger como dice un sexy autor.

Monosílabos que exasperan y destrozan mi paciencia,
la sonrisa que me enseña que la vida aún es bella,
enseñanzas inmediatas, debates incoloros,
en tu lecho descansar, y el éxtasis puro encontrar.

Detenerse vi un día el tiempo, sin divisar el firmamento,
sencillamente la luna, tuvo allí un nuevo dueño;
no erré en desbordarte con mis besos,
así el hasta luego no haya sido el más correcto.

Si está fría capital saca lo mejor de ti,
ese helado atardecer es lo que me hace sonreír,
a rabiar por momento me desgarró sin preceptos,
para entender que sos la dirección, a la que quiero dar mi guión.

Un sátrapa ya me he vuelto,
en ti un canalla he descubierto,
los defectos nos hacen perfectos,
un cigarrillo o un mensaje al viento.

La historia de Mark Darcy y Bridget Jones,
el cine es reflejo de tan imperfecta aflicción,
olvidemos hoy a Glee y su equivoco reflejo
ortografía y hermenéutica son hermanos sin complejos.

Mi discurso impositivo redundante a lo inductivo,
humanismo estrepitoso tu estandarte y bello gozo,
nada cuadra, nada rima, cual cinta no editada
pero algo en mi replica, ve sin miedo no hay deriva.

Razono y abstraigo en mi pasado,
verme entre caminos despiadados,
hoy apuesto en esta mesa hasta el último centavo,
un infante inmaduro, testarudo y ya sin caso,
que vio en Cali un hogar, y no de paso.

Si vous aimer est un péché
alors je vais dormir avec le diable
que vous n'êtes pas une erreur mon ami.