domingo, 11 de marzo de 2012

Fracaso hecho vida

Respondo al fuego propuesto a la llamada,
que se desviste en tu mirada y se aviva en mi almohada,
esa misma de tus sábanas hermana
amiga y confidente de almas separadas,
aquellas que juramos mantener siempre ligadas,
aquellas ya mermadas y del dolor parientes cercanas.

Me planto ante tu puerta con el corazón empeñado
a aquel recuerdo tan preciado, aquel recuerdo ya enterrado;
la razón o quizá mi conciencia, me gritan sin darme tregua
me imploran dejar de verte
pero soy idiota y mi alma de olvido no entiende.

Postrado ya en tu alcoba revestida de afable aroma,
aquel que un día fue mío, aquel que ahora en otro encuentra abrigo;
me pregunto si mis manos no bastaron
si mis pasos a tu lado fueron vagos,
si los besos que me diste eran prestados,
si nuestro hogar nunca fue lo planeado.

El clamor por ti se hace presente,
el mismo que a diario en llanto se convierte,
resquebrajando mi biografía de valor ya vacía
esa de la cual un día compartimos autoria.

Ahora con las llaves de mi vida extraviadas,
a tu gaveta o tu cuerpo tal vez aferradas,
del mismo modo que mi historia comprometida
a tu merced perpetuamente; historia de derrota, más que vida.



1 comentario:

  1. Excelente Esteban, el arte en tus letras no daba espera de estar a la luz.

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