martes, 31 de mayo de 2016

Reseña: El pájaro de ébano - Valentina Toro


La palabra es un sonido con un significado, y según leí por ahí, una categoría gramatical. Las palabras van llegando a nuestra vida desde el preciso instante en que entramos en el óvulo luego de una carrera a muerte por la supervivencia. Los antojos de nuestra madre, los cuchicheos de sus allegados, la gritería estridente en medio del parto... Todo son actos que en el fondo, esconden palabras.

Desde muy pequeño la palabra bruja hizo parte de mi vocabulario. En las telenovelas que mi tía veía en las tardes era común escuchar expresiones como "vieja bruja" y "maldita bruja", entre muchas otras por el estilo. En las mañanas de los fines de semana logré aprender que las brujas tenían un cutis verdoso, nariz aguileña, cabello despeinado, vestimenta oscura y una escoba siempre a la mano. Tiempo después, una bruja en medio de su idolatría por un viejo cascarrabias que le daba coscorrones a un niño que vivía en un barril, sería la encargada de hacerme morir mientras hacía las tareas para el colegio. Viéndolo bien, he tenido una relación más que agradable con estas señoritas.


Subí escalón por escalón sin siquiera imaginar con lo que me iba a encontrar. De repente allí, en medio de muchos otros candidatos, una pequeña pelirroja me observaba tímidamente tratando de ocultarse detrás de una ventana. Sus exorbitantes y gigantescos ojos negros no desprendían de mí su atención, y cuando menos lo esperé, ya la tenía tomada de la mano. El libro del que vengo a hablarles en esta oportunidad es "El pájaro de ébano" de la escritora e ilustradora paisa Valentina Toro, el cual llega al mundo gracias a Intermedio Editores.

Esta obra nos cuenta la historia de Abril, una joven de 15 años que ve como su vida da un giro de 180 grados al cambiar su lugar de residencia, dejando atrás la gran ciudad, para adentrarse en Panansia, un pequeño pueblo alejado de la civilización. Una serie de sucesos irán mostrándole a Abril una realidad completamente desconocida en donde el frío es el común denominador, un cuervo su fiel compañero, las brujas un pensamiento constante, y los seres de la oscuridad su recurrente martirio.


Lo primero de lo que vale la pena hablar, y quizá el punto más fuerte de este libro, es el apartado gráfico que lo acompaña. El talento de Valentina es algo del otro mundo. Sus ilustraciones hipnotizan, encantan y enamoran. El sentido enigmático y enternecedor de los trazos de la autora es algo que no pasa desapercibido, y que se roba tu atención sin que puedas oponer la menor resistencia.

Pasando a otro terreno, es imposible no destacar la narrativa cálida y elegante que impregna la historia de Abril. Esta es una obra escrita de manera impecable, con descripciones excepcionales, una atmósfera perfectamente estructurada, y un par de tonos claramente pintados y que se fusionan de buena manera. Es importante ahondar en el tema de las descripciones, pues Valentina Toro nos regala escenarios vívidos, lúgubres, aterradores, inhóspitos, y ante todo, concebidos y llevados a la realidad portentosamente. Saliendo de una biblioteca en donde las páginas albergan mil ojos espías, las arpías se posan sobre tus hombros en tanto la lluvia baña tu cabeza y oculta un camino en donde los árboles parecen no parar de crecer y las sombras se vuelven tus guardaespaldas, mientras la oscuridad encubre misterios que solo un fuego fatuo podrán vislumbrar.

Pero dentro de lo valioso de las descripciones, encontré un problema en la lectura. Todo está muy bien construido y la historia te ambienta de manera inmejorable, pero ese sentido detallista por momentos luce exagerado y le quita ritmo a la historia. Hace mucho no tardaba tanto tiempo en cerrar un libro.

La construcción de personajes es otro punto muy fuerte dentro del trabajo de Valentina, puesto que lo refuerza y complementa con lo ya hecho con las descripciones. Cada lugar, cada escenario y cada momento en la historia, dan una pincelada más en el lienzo de cada uno de los partícipes de la obra. Pormenor a pormenor, los habitantes de Panansia nos van mostrando su rostro, su vida, su obra, su pasado, su presente, y especialmente, sus miedos. Aquí nos encontraremos con un cuervo distinguido y gentil, con tres abuelas carismáticas y olvidadizas, con alumnos arcanos e incomprensibles, y con una protagonista seria, contemporánea, amante de las notas y las letras, con más pecas que certezas, algo asustadiza y temerosa, pero agradecidamente cercana y muy bien acoplada con su entorno. ¿Mi favorito? Édgar sin duda alguna; necesito un pájaro de ébano impertinente y protector en mis días.

Punto importante a tener en cuenta, es la cantidad de cosas que en medio del espacio sombrío los protagonistas de esta historia te van enseñando. El respeto, el valor de la amistad, el amor propio, la importancia de la confianza en uno mismo, y el valor de los riesgos, son algunas de las cosas con las que nos encontraremos en esta novela.



A medida que las noches pasaban y que los hechos inexplicables se iban haciendo cotidianos, la historia va mostrándonos una serie de elementos que denotan una investigación juiciosa en lo que respecta a estas señoritas que viajan en escoba y ríen estruendosamente, y todo lo que las rodea. Este es evidentemente otro factor que debo destacar, pues no hay nada que agradezca más dentro de la propuesta de un autor, que la seriedad con la que realice su trabajo y el compromiso de ofrecer algo bien hecho al lector.

Otra de las cosas que me gustó mucho, es la escogencia de papel blanco dentro de la impresión de la obra, puesto que con esto la fuerza que traen consigo las ilustraciones de Valentina Toro, toma un plus que se agradece; lo anterior se condensa en páginas grandes en donde las márgenes son casi inexistentes, para así permitir que cuando el apartado gráfico comparta escena con el escrito, la experiencia sea más agradable. Además de ello, la voz cantante del libro es un tercero a quien no conocemos, y que por momentos deja espacio para que Abril nos regale lo que deja plasmado en su diario. La manera en que este último es llevado al papel, es muy interesante pues rompe el esquema regular de un libro al insertar elementos que reflejan y hacen más certera la relación con lo que Abril está contando.

Pero en lo mencionado previamente, encontré un par de fallas que a mi modo de ver, restan mucho a lo que es la obra en su conjunto. La primera de ellas apunta al tipo de letra de Abril, pues los trazos que realiza en su diario son demasiado finos y dificultan la lecturabilidad. Lo segundo, y mucho más importante, va a la experiencia que viví al tener páginas tan grandes y con un margen tan reducido, lo cual es acertado cuando se da la interacción que menciono en el párrafo anterior, pero que en las páginas en donde el texto es el único que hace presencia, termina por cansar. Entiendo el objetivo de hacer esto, y que con lo mismo el tamaño del libro fuera más cómodo, pero realmente hubiese preferido un libro de 500 hojas de más fácil lectura, a uno de pasadas las 350 con esa percepción de pesadez con la que este me dejó.

Las pesadillas, los rituales y los descubrimientos me fueron acompañando por un camino que desembocó en un final que si bien sentí muy apresurado, me sorprendió por completo, y me dejó un muy buen sabor de boca a pesar de los detalles que ya he mencionado en esta entrada.

"El pájaro de ébano" es un libro que transita de manera peligrosa entre lo infantil y lo juvenil, una obra fina y cuya construcción se percibe impecable, un juego interesante en el que las ilustraciones toman la batuta y sirven de respiro ante páginas que lucen interminables, una sutil crítica a la peligrosa labor de la religión en nuestra sociedad, una novela seria y madura en donde lo tierno se hace oscuro, y el miedo te obliga a descubrir a tu verdadero yo.

Espero algún día poder mover la escoba, y tener pase directo al Escarabajo de oro para tomarme un café con mi amada Walpurga.



2 comentarios:

  1. Desde que vi la imagen que publicaste con ese libro tan hermoso quedé encantada :) A mí parecer una ilustración es el complemento perfecto para un libro y no le resta puntos a mi imaginación por mostrarme a personajes ya plasmados, al contrario son un entramado disfrutable para con la historia.
    Los puntos en contra pueden desalentar un poco que se continúe con la lectura, porqué la verdad para leerlo cuándo llegas de un día agotador no suena muy atractivo, Sin embargo el argumento me sedujo (un hechizo tal vez XD) espero tener la oportunidad de leerlo y descubrir sucesos que abaten mi corazón.

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    1. Tania :)

      El libro estéticamente es una pasada y la historia tiene un potencial tremendo, pero algunos detalles le quitan algo de brillo, al menos a mi modo de ver. En cuanto al apartado gráfico, disfruto mucho los libros que lo tienen, pues debo confesarte que casi nunca le doy rostro a los personajes, casi siempre son cabezas sin ojos, boca o nariz jajaja.

      Espero que le des la oportunidad y me cuentes que tal te pareció, a ver si Edgar y Walpurga logran hacer mella en tu vida.

      Un abrazo y gracias por pasarte por aquí :)

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