miércoles, 16 de noviembre de 2016

Belinda, princesa de fuego - Ana Sofía Henao

Eran las últimas horas del segundo enero del milenio que apenas abría sus ojos. No se había acabado el mundo como muchos habían predicho. Todo había seguido su marcha incansable por el camino del reloj.

En las noticias del mediodía de un viernes de ese mes específico, anunciaban un evento que tendría lugar en un nuevo centro comercial de Bogotá al día siguiente. Un evento al que tenía que asistir a como diera lugar.

Convencí como pude a mis papás de llevarme a ese sitio, ya que allí podríamos almorzar y de paso comprar algunos útiles escolares.

Esa era la época del año que me hacía más feliz, aún por encima de navidad o Halloween. Pasearme por las estanterías y mirar las diferentes portadas de cuadernos siempre fue para mí una experiencia increíble y que disfrutaba sobremanera (ahora cambié los cuadernos por los libros, por lo que presiento que mi verdadero amor son las estanterías jajaja).

Fruticas, Catalina Amaya, power rangers, dragon ball Z, Natalia París, hot whells, jean book y otra infinidad de motivos pasaban frente a mí tratando de seducirme y de hacer parte de lo que sería un nuevo año escolar en mi vida, pero yo ya tenía claro qué era lo que quería.
Mi papá me había dicho que solo podía comprar seis cuadernos “de los caros”, los cuales eran suficientes para garantizarme el acceso al evento por el que habíamos ido a ese lugar ese preciso día.

Con factura y las bolsas de la compra en mano, corrimos camino al punto en donde el evento tendría lugar. Luego de pasar el filtro de seguridad, ya estaba sentado entre la multitud con mis papás acompañándome. Era uno más entre la infinidad de niños y jóvenes (y no tan jóvenes) que esperaban impacientes por conocer a quien estaba a punto de presentárseles.

El reloj marcó las siete de la noche y una serie de suaves sonidos electrónicos dio paso a la mujer de carne y hueso que todos los días del año escolar anterior me había acompañado desde las portadas de algunos de mis cuadernos. Allí, frente a frente, tenía a Ana Sofía Henao, tan (o más) perfecta como lo que se veía en el papel… ¿qué más puedo decir?

Los años pasaron y como pude estuve atento a lo que pasara con ella, admirándola por nunca renunciar a lo que es por entrar al mundo en donde las demás sucumben, y creciendo profesional y personalmente con el paso de los años.

Además de los gatos (gusto compartido), las sonrisas, el color blanco y su familia, una de las cosas que más ama esta mujer son los libros, y los efectos que ellos pueden llegar a generar tanto en una persona como en una sociedad.


Además de modelo, diseñadora de interiores y empresaria, ahora Ana Sofía Henao se estrena como escritora e ilustradora, dando a la luz a su primer hijo, el cual consta de poco más de 200 páginas. Un sueño hecho realidad llamado “Belinda, princesa de fuego” y que llega al mundo gracias a Intermedio Editores, es el protagonista de esta entrada.

Aquí nos encontramos con la historia de Belinda, una chica de trece años que no tiene muy claro su lugar en el mundo, ni el orden de las cosas, ni lo que quiere llegar a ser en la vida (como nos pasa a casi todos en la adolescencia), hasta que un día encuentra un libro bastante extraño que le abrirá las puertas de un mundo que ni en su más grande sueño hubiera podido imaginar.

Lo primero que vale la pena destacar de esta obra es el buen trabajo realizado con su carta de presentación: los tonos incorporados en ella, la tipografía utilizada para el título, la ilustración que abre la puerta a la historia (y que vale aclarar, fue hecha por la propia autora, así como todas las demás ilustraciones que nos encontramos pasando las páginas) y los detalles en su parte interna. Todos estos pormenores incluidos en la portada le dan un toque de personalidad al libro que seguramente agradecerán en mejor manera quienes sean contemporáneos con Belinda (si a mí que estoy viejo me gustaron…).

Junto a nuestra protagonista vamos a ir descubriendo una historia llena de personajes fantásticos, criaturas increíbles y lugares fascinantes. Para ello Ana Sofía nos ofrece descripciones precisas de cara al público objetivo de la obra. En “Belinda, princesa de fuego” se construye un mundo de buena manera, aprovechando ampliamente la presencia de ilustraciones (y pudieron haberse incluido muchas más) para fortalecer lo que en letras no se dice. Será muy sencillo vernos vestidos como miembros de la realeza de Iridia, caminando por un bosque solitario en busca de un hada siniestra mientras pequeños seres vienen a nuestra caza ante la mirada expectante de un unicornio de cuerno multicolor que ha sido testigo de todas las historias vividas en esas tierras.

En la tarea de construir un mundo, juegan un papel muy importante los personajes que van participando en la historia, y la autora lo tiene bastante claro. En este universo lleno de fantasía y muy bien ambientado nos toparemos con dragones, ignis, sirenas, reyes, caballeros, guerreros, princesas, hadas, magos, y un montón de seres que están muy bien puestos en el desarrollo de la trama, tienen personalidades muy marcadas e historias que los han llevado a ser lo que son, lo cual le aporta bastante a lo que este cuento termina siendo en su totalidad.

Mi personaje favorito es sin duda alguna Belinda, pues es una soñadora confundida, amante incansable de los libros y valiente por naturaleza. Si le pegan un vistazo a ella, notarán que es una prima no muy lejana de Ana Sofía Henao y quizá por eso me guste tanto.

El lenguaje y la narrativa bajo la cual se desarrolla todo son bastante adecuados para el público a quien va dirigido este trabajo. Los sucesos que se presentan no son gratuitos y todo avanza de muy buena manera, sin abusar de metáforas como en muchos otros espacios se hace, sino apostando por la sencillez para hacer más fuerte el mensaje que se está dando. Tuve un pequeño problema con la cantidad de nombres que se dan al inicio del libro, pero a medida que fueron pasando las páginas todo fue solucionado y la lectura resultó amena.

Además de todo lo ya mencionado, esta obra permite problematizar muchas cosas en nuestro diario vivir: temas como la amistad, la soledad, la valentía, la lealtad, la traición, el ser nosotros mismos, el trabajo en equipo, y el perseguir nuestros sueños, entre algunos otros. Esta historia además de entretener, intenta servir como medio de formación sin hacerse pesado ni aburrido, lo cual resulta realmente valioso.

Pero hay un punto negro en todo, y es la cantidad de fallas editoriales que tiene el libro. Ir leyendo y encontrarte con comas mal puestas, redundancias injustificadas, errores ortográficos y gramaticales por aquí y por allá, y hasta con párrafos a medias, no hace más sino entorpecer la experiencia de lectura y esto sin duda alguna le bajo puntos a mi calificación total sobre la obra.

Pero así como hay oscuridad, también hay un punto increíblemente positivo dentro del trabajo de la autora y es el haber logrado incorporar dos mundos diferentes ubicados en dos puntos temporales totalmente distintos, y establecer entre ellos una conexión tan válida y fuerte como la presente en esta historia. Esto se ve fortalecido por un detalle de edición al estilo de la “La historia interminable” de Michael Ende (del cual toma muchas cosas), que hace más fuerte la relación que desea mostrar la autora. Me encantó lo que hizo la autora al respecto.

“Belinda, princesa de fuego” es un cuento fantástico desarrollado en un mundo de contrastes y personajes muy bien logrados, que no se queda solo en entretener, y en donde aunque las fallas editoriales golpean bastante, no logran ensombrecer en absoluto el precioso primer trabajo en el mundo de la literatura de Ana Sofía Henao.

Gracias a Lúmina, Sergon, Martin, Gabriel, Freda, Rocco, Lila y los demás por permitirme hacer parte de su historia y reconfirmarme que la imaginación es nuestro más grande tesoro.


1 comentario:

  1. ¡Es excelente leer la reseña que haces de este libro!. Y presentar un poco de la vida y experiencia actual de la autora. Este libro me parece una buena opción.

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