martes, 4 de octubre de 2016

Reseña: Roxy - Esther Gerritsen

Todas las sillas en el parque estaban vacías y lo mismo pasaba con los columpios, el rodadero y la caja de arena. No había señores vendiendo refrescos ni señoras vendiendo mango. El parque estaba completamente solo.

Me senté en el césped ensombrecido bajo la protección de árboles gigantes que se balanceaban al antojo del viento. Se movían lento y luego despacio, dejando que sus hojas secas cayeran sobre mis hombros y cabeza.

La autopista estaba vacía y el ruido de los carros era solo un recuerdo en mi mente. Las tiendas estaban cerradas, los andenes vacíos y los semáforos sin luz. En el cielo las nubes se escindían y se fusionaban, como si el sol estuviera tocando algo para que ellas bailaran sin descanso.

Traté de buscar la hora pero en mi muñeca no había reloj.

Abrí los ojos y me retorcí sobre la cama. Cuánta vida he dejado pasar por simplemente sentarme a mirar.

En la Feria Internacional del Libro de Bogotá del 2016 me encontré con una portada en donde las ovejas se adueñaron de la escena, con un nombre en letras rojas frente a ellas que me invitaba a algo más. Tapa dura y buen precio, característicos en las ediciones de Panamericana Editorial, fueron las razones para decidirme a darle una oportunidad a “Roxy” de Esther Gerritsen, la protagonista en esta oportunidad.


Aquí nos encontramos con la historia de Roxy, una escritora adulta que lleva una vida normal y feliz junto a su esposo Arthur y su hija Louise. Todo cambia para ella cuando Arthur muere en circunstancias bastante particulares, lo que la lleva a darse cuenta de muchas cosas sobre sí misma y sobre el mundo que la rodea.

Este es uno de esos libros que mientras lo lees sientes que no pasa ni se cuenta mucho lo cual puede generar una sensación de aburrimiento con el texto, pero que al cerrarlo te pintan algo enorme y lleno de significado. Esther Gerritsen nos entrega un relato con tintes bastante oscuros en donde se realiza una exploración por el interior del ser humano, específicamente por la necesidad de desarrollarnos como individuos y seres autónomos, y no dejar que todo lo que hagamos dependa de la decisión de otros.

La novela no exaspera con explicaciones, sino que le apuesta a la precisión y la mesura como fórmula para conectarnos y hacernos partícipes de las cosas que van pasando y las problemáticas que las acompañan. Se abona de igual manera la sencilla prosa que maneja, gracias a la cual la lectura puede realizarse a la velocidad de la luz.

Tomada de parool.nl
Roxy emprende un viaje no solo físico sino existencial y de reconocimiento como persona, el cual nos llevará a acompañarla y ser testigos de comportamientos que muchas veces adquirimos o que vemos en las personas a nuestro alrededor. La autora aplica una sutileza certera en los mensajes que va incorporando en el desarrollo tanto de la historia como de cada uno de los personajes y las crisis que cada uno de ellos lleva encima.

Más que una historia de misterio como podría llegarse a pensar al leer la sinopsis del libro y por varios detalles dentro del mismo (ciertas cosas me recordaban a “La viuda” de Fiona Barton), lo que nos ofrece esta obra es un reflejo de la vida que cada uno de nosotros podemos llegar a vivir, y los efectos que ellos puede desencadenar no solo para nosotros mismos.

“Roxy” es un libro corto del que no se puede hablar mucho pues se estaría contando todo lo que hay en él, pero que es capaz de encerrar en una historia tan sencilla un estudio complejo y valedero sobre los efectos que tienen ciertas circunstancias sobre una persona. Un libro curioso en muchos sentidos. Un estilo de escritura singular con el cual espero toparme nuevamente muy pronto.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario