lunes, 1 de agosto de 2016

Reseña: El chico de las estrellas - Chris Pueyo

La poesía. Baroja dijo que el hombre poetiza todo lo lejano, Cortázar que es eso que queda afuera cuando hemos terminado de definirla, Octavio Paz que es la erotización del lenguaje, Gustavo Adolfo Bécquer que es una expresión indeleble pues aunque el poeta muera ella siempre estará allí, y el maestro Federico García que es el lenguaje de los amantes (mi favorita). 

Muchos han tratado de definirla pero ¿qué es en verdad la poesía? En este espacio no encontrarán una certeza universal o un concepto irrefutable (y quizá nadie logre establecerlo nunca), sino el parecer de un mundano más para quien las letras liberan el alma, para quien la prosa desenreda sentimientos y para quien el verso desenfunda inquietudes. Soy uno más en este tortuoso, inexplicable y bendito camino de suspiros, ilusiones y lamentos que llamamos vida, para quien la poesía es un canto misterioso que rima con cada uno de nuestros pasos y sintoniza con cada una de nuestras acciones; un desenfrenado amante de lo lírico para quien la poesía es una alabanza a la libertad y un grito desesperado al ser que somos.































Llevaba mucho tiempo siguiéndole la pista al libro del que vengo a hablarles en esta oportunidad. Acompañado de la respectiva labor de seducción que una portada tan bien lograda como la del invitado del día de hoy puede llegar a realizar, había visto muchas estrellas dando vueltas por ahí y bastantes comentarios de alabanza rodeándolo. Es momento de hablar de "El chico de las estrellas" de Chris Pueyo, el cual llega al mundo gracias a la editorial Planeta.

Aquí nos encontramos con la vida de Christian, quien por razones que conocerán al leer el libro se autodenomina el chico de las estrellas. Ciertos factores hacen que la existencia de Christian no resulte del todo fácil, y durante el libro tendremos la oportunidad de conocerlas y de ver qué hace nuestro protagonista frente a ellas.

El primer punto del que quiero hablar, y el cual fue el detonante para realizar la compra del libro y decidirme a leerlo fue su portada. "El chico de las estrellas" cuenta con una cubierta preciosa, la cual muestra la ilustración alucinante y bien cuidada de un beso apasionado y algo dramático entre un par de muchachos con vistos azules y ligeramente terrosos bajo un fondo pulcramente blanco. Acompañado del reconocimiento del que gozaba previamente el autor, la portada es un gancho perfecto de cara a la acción de sacar el dinero de tu billetera y llevarte el libro a casa; conmigo lo logró sin que pudiera oponer resistencia alguna. 

Pero lamentablemente este mismo factor que tanto me atrajo, fue el que me llevó a darme un gran tropezón con el libro. Según mi punto de vista, cuando se opta por una portada abiertamente gráfica, se le está apostando a dar a conocer la esencia de lo que dentro de las páginas está escrito, pero en el caso de "El chico de las estrellas" esto nunca llega a suceder y cuando lo lean creo que pueden llegar a darme la razón. Eso sí, como acción de mercadeo la puerta de entrada es brutalmente llamativa. Nada que hacer al respecto.

Esta novela es la narración autobiográfica de un joven diferente para la sociedad normalizada en la que vive. Con una figura materna desligada y una paterna prácticamente inexistente, el chico de las estrellas se ve abocado a un estado de crisis constante que se agiganta con el rechazo al que es sometido por ser homosexual y no estar dentro de los parámetros que la gran mayoría espera que cumpla, y a los que él trata de sujetarse. Esta búsqueda de soluciones y de reconocimiento personal es sin duda alguna el foco central de la historia.

Chris Pueyo cuenta con un estilo narrativo bastante peculiar, en el que confluye la comunicación directa con el lector, el uso de una personificación "anónima", una lírica bastante poética y un juego de palabras y de intenciones que si bien me pareció algo pretencioso por momentos, resultó en algo bastante agradable y llamativo en su conjunto. El autor no tiene miedo de mostrarte sus vivencias, sus miedos, su proceso de aprendizaje, su infierno personal, sus ángeles de la guarda, sus sueños y sus experiencias. "El chico de las estrellas" parece un libro sincero, en donde el narrador te habla de frente y reconociéndote como igual, con una dosis de honestidad que parece total, y con un buen grado de fluidez a la hora de entablar una conexión con el lector.

Adicional a la particularidad de su prosa y los detalles editoriales que le dan un toque diferencial al libro, Chris Pueyo mina su obra de frases y lemas sencillos pero poderosos. En mi caso, me he quedado con un par de ellos como parte de mi propio himno nacional.

No importa si tu realidad es más pesada que la que se narra en el libro o si consideras que lo mostrado allí es un cuento de hadas, porque la intención del autor es simplemente contar su historia. Cada quien tiene un infierno personal y es importante afrontarlo y reconocer su importancia, para así poder hacer algo al respecto, y creo que este libro nos muestra eso, la importancia de la realidad de cada uno de nosotros, independiente de la existencia de otras que puedan lucir más complicadas.

No podía irme sin hacerle un reconocimiento a un par de personajes que por uno u otro motivo son significativos al recordar mi experiencia con el libro. La dama de hierro y la chica de las arepas se quedarán por siempre en mi memoria.

"El chico de las estrellas" no es el gran libro que esperaba, pero sí una lectura bastante entretenida. Una obra vivencial y muy sincera en donde el autor nos muestra que de un alma perdida y un corazón roto pueden salir grandes cosas. Para ser un primer acercamiento a la literatura, espero que Chris Pueyo siga escriviviendo su historia para así poder leerlo en el futuro. 

2 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Tengo ganas de leerlo, no sólo por la historia sino por lo que he leído de la prosa, y para que engañarnos, la portada es preciosa, cualquiera se resiste.

    ¡besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Irene :)

      Sin duda alguna la portada es brutal; es imposible no quedarse mirándola. La prosa es bastante particular, espero leer algo del autor muy pronto para ver la evolución en su estilo.

      Gracias por pasarte por aquí :)

      Eliminar