sábado, 9 de julio de 2016

Reseña: El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares - Ransom Riggs


La vida es un espectáculo del cual en muy pocos momentos somos conscientes. Habitamos en un mundo lúgubre y colorido al mismo tiempo, con matices grisáceos y otros sumamente deslumbrantes; caminamos por senderos vanguardistas y luego deambulamos por paraísos pintados de verde con graznidos amenizantes y tranquilizadores. Somos testigos de la caridad humana y también de su vileza palpitante. Vivimos en un mundo particularmente peculiar.

Aún recuerdo la primera vez que pisé el suelo de mi casa de estudios en bachillerato (secundaria); una selva de cemento bañada por el sol y morada de los más especiales seres que había visto hasta ese día. En su momento no fui cuidadoso, pero hoy, sentado frente al computador que me acompaña seis horas al día en mi oficina, soy capaz de dar el valor a los sucesos y los personajes que esta inmejorable etapa de mi vida me dejó.

Es imposible no reír al rememorar un manojo cabello crespo con vida propia que ascendía unas rústicas escaleras a mi lado izquierdo, escondiendo una risa tierna y macabra a la vez; o el perfume de un contoneo tan irracional como irrisorio que tenía el poder de hacer que todos los ojos giraran a mirarlo; o qué decir de ese cerebro veloz con trenzas en su cubierta con quien competía hasta el cansancio por tener una medalla de oro. Nunca me dí cuenta, pero desde siempre he vivido en un mundo de fantasías en donde así no nos percatemos, todo es posible. La vida es un espectáculo del cual en muy pocos momentos somos conscientes.

En un paquete directo de algunos cuantos kilómetros de distancia, en tierras en donde el picante es ley y la Virgen de Guadalupe reina, un regalo inesperado llegó a mi puerta. Una cantidad insoportable de cinta y una portentosa caja de cartón fueron los únicos obstáculos. Mis ojos se abrieron de par en par al ver a una pequeñiña exageradamente elegante y con tintes antaños. Algo de lo que había oído hablar mucho estaba en mis manos. Es tiempo de hablar de "El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares" de Ransom Riggs, primer libro de la trilogía homónima que llega a Colombia gracias a la Editorial Planeta.

Este libro nos cuenta la historia de Jacob Portman, un joven de 16 años, quien desde los primeros años de su vida ha sido muy cercano a su abuelo Abraham. En sus ratos juntos, Abe le cuenta a Jacob la historia de su vida, la cual está plagada de fantasía, infantes muy raros y sucesos dignos de "La historia interminable" de Michael Ende. A pesar de que parezca difícil creer en ellas, el niño aprecia y vive las memorias de su abuelo como si fueran suyas, hasta que inevitablemente crece y las apariencias y comentarios de sus familiares cambian por completo esta situación. Abe muere tiempo después en un suceso bastante extraño, el cual hará que la vida de su nieto de una vuelta a la tuerca bastante interesante.

A pesar de haber escuchado mucho el nombre de la obra, no sabía casi nada respecto a ella; conocía su calidad de best seller, el que era una ópera prima, y que su presencia en la gran pantalla era una realidad, pero del contenido de la misma el conocimiento era nulo. Creo que esta fue la mejor manera de meterme en este universo.

Cuando abres el libro, te transportas a una Polonia contemporánea en la cual eres invitado a sentarte y prestar atención a una historia que te transportará unas cuantas décadas atrás en el tiempo. por allá en donde un hombre se adueñó de medio mundo y estuvo cerca de hacerse con el otro medio. La segunda guerra mundial es una de las etapas de la historia que más curiosidad e interés me han generado siempre, y el saber que el halo de Miss Peregrine y sus niños peculiares iba a tener algo que ver con esto, me hizo conectarme en un grado muy especial con el hilo de la obra.

Pero la cosa no se queda ahí, pues a medida que pasa el tiempo, el recorrido de búsqueda y reconocimiento que Jacob emprende luego de la muerte de su abuelo, nos lleva por un viaje descrestante y alucinante en donde un celular pierde el uso y al cual podremos acceder llenándonos las rodillas de fango mientras una vaca de manchas rojas nos advierte los peligros que nos acechan. Este paso entre ciudades y pueblos, entre tiempos y dimensiones, resulta en una experiencia de lectura increíble, llena de contrastes y descripciones precisas, eficaces y muy bien hechas.

Mientras nuestras pisadas transitan por estos lugares vívidamente detallados, vamos encontrándonos con una serie de personajes sencillamente entrañables, bastante curiosos, tremendamente pícaros y agradablemente divertidos. Tanto el círculo de Jacob (familia y amigos) como el de Abe (Miss Peregrine, sus niños peculiares y los habitantes de Cairnholm) hacen de este libro algo gratamente entretenido y que se goza casi en su totalidad. El choque entre épocas y estilos de vida generan una serie de interacciones entre nuestros individuos que ayudan a lograr una lectura más amena y en donde las desconexiones son sutiles. Con las pocas cosas que se nos presentan sobre estos, podemos formarnos un retrato muy completo de varios de ellos y de la importancia y el rol que jugarán dentro del pizarrón.

En este apartado debo hacer mención especial a tres personajes que se robaron mi corazón, y que por uno u otro motivo, he tomado gran aprecio. Jacob Portman me trae a la memoria a mi yo de hace unos años, cuando el crecimiento y la presión social empezaron a hacer estragos y a hacerme olvidar de muchas de las cosas que en verdad valen la pena, pero como el tiempo todo lo cura, la amnesia va muriendo a pasos agigantados; Horace Somnusson y su peculiar sentido de la seriedad y la elegancia, guarda un poder que me perturba y que me encantaría tener; y por supuesto, Emma Bloom, una señorita decidida y amorosa, con un conflicto especial que la hace aún más peculiar. Al abuelo Abe no lo incluyo, por que su omnipresencia y poderosa voz, están fuera de competencia.

Para cargar con más peso la historia, y dar compañía a una narrativa sencilla y en lo absoluto compleja, Ransom Riggs incluye en el papel una serie de fotografías en donde los niños peculiares y algunos otros invitados se nos presentarán sin tapujos. Es sin duda alguna este punto de ambientación el factor más fuerte y atractivo del libro. Las imágenes son soberbias, con un toque enigmático fenomenal, y un grado de extrañeza singular que roza sin conflicto alguno lo raro y lo tierno al mismo nivel.

Otro detalle que no puedo dejar de mencionar, y que no pasa desapercibido en un día a día como el nuestro, en donde todos son refritos, refritos y más refritos, es la originalidad con que está construida esta historia. El tema de los huecos, los peculiares, las habilidades de cada uno de ellos, su apariencia física, los baches de tiempo, y el papel de Jacob en todo ello es sencillamente ingenioso. En serio, vale la pena darle oportunidad a una obra como esta, que se esfuerza por salirse de la zona de confort y en la que es notorio el trabajo y la inventiva del autor.

Pero como no todo pueden ser rosas en la mesa y mariposas en el estómago, hay unos puntos sobre los cuales mis comentarios no son los mejores. El primero de ellos va a la portada, y no me refiero al diseño que es bárbaro y muy atrayente, sino a lo engañosa que resulta; la puerta de la casa te pinta un lugar tenebroso, oscuro y algo maduro, y si bien el libro guarda cierto toque a misterio, está muy lejos de ser lo que se vende incluso en la sinopsis. El segundo va a la manera tan poco estructurada y somera de construir una relación afectiva entre un par de personajes; poco creíble, forzada y algo desperdiciada. Y el tercero y más importante, un inicio muy lento que estuvo a punto de hacerme abandonar la lectura, y un final que me dejó sin palabras, pero no en el buen sentido.

"El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares" es una ópera prima excepcional, que deja un aire de esperanza increíble por lo que puede llegar a pasar no solo en las siguientes entregas, sino con la carrera de Ransom Riggs en su totalidad. Un libro ingenioso, raro, particular y ante todo original, lleno de personajes inolvidables y que cuando menos, nos robarán una sonrisa. ¿Definir esta obra en una palabra? Por supuesto que es posible: peculiar.



4 comentarios:

  1. Hola, Esteban. Una reseña peculiar has hecho, exquisitamente placentera. No sé porqué emocionarme, si por tan delicada y cuidada opinión o por el saber de un nuevo libro interesante. Esto es lo bonito de recorrer este mundo: te sorprendes hasta con el más mínimo detalle incomprendido y no conocido. Gracias por compartir y por dejar un nuevo libro a mi interés, buscaré ansioso a esa peculiar historia que espera ser leída por otra peculiar alma. Abrazos

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    1. Gustavo :)

      Es un libro peculiar, no me queda más por decirte, sino eso y agradecerte el pasarte por aquí :)

      Un abrazo.

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  2. No tengo palabras, me dejaste impresionada! De verdad me encanto esta reseña, se vio reflejado que lo escribiste con el alma. Me dejaste entusiasmada con el libro y no solo eso, te felicito porque escribiste genial esta reseña. un abrazo

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    1. Juliana :)

      Muchas, pero muchas gracias por tu comentario. Es un libro que me sorprendió bastante. No es lo mejor de la vida, pero se puede pasar un rato chévere junto a él y de seguro te vas a enamorar al menos de un personaje.

      Gracias por pasarte por aquí. Un abrazo.

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