viernes, 20 de mayo de 2016

Reseña: La Morpho - Margarita Arenas


Hay objetos en la vida que te marcan para siempre. Ya sea la chaqueta de tu promoción en el bachillerato, las entradas a los conciertos que has asistido, la carta escrita en hoja de cuaderno de aquel primer amor eternamente recordado, las monedas extranjeras que has ido recolectando en el camino... Todos ellos traen consigo un sinfín de recuerdos y de experiencias en su interior, que con solo verlos nos llevan en un viaje por el tiempo lleno de risas, nostalgia, y por qué no, algunas lágrimas.

Uno de esos objetos que me han marcado, y que son capaces de montarme en el Delorean y llenarme de alegría, es el libro del que vengo a hablarles hoy, el cual es un recuerdo indeleble que llevaré hasta el día en que esté volando en forma de cenizas por encima de sus cabezas. No todos los días presentas algo en la Feria Internacional del Libro de Bogotá...



La Editorial 531, en su labor de seguir abriendo las puertas a caras colombianas dentro del universo de la literatura, abre las alas de "La morpho" de Margarita Arenas, con quien ya me había encontrado en "Donde guardas tus miedos".

Aquí hallamos a Valerio y Antonio, dos hombres con vidas completamente diferentes que verán como el aleteo de una mariposa cambiará por completo su entendimiento del mundo en el que viven. Valerio es un campesino, trabajador y tímido joven como los que impregnan nuestro cada día más maltratado campo; Antonio es un empresario, buen mozo y desenfrenado, como los que cada día nos topamos más a menudo. Dos caminos, una sola historia. El plato está servido.

Lo primero de lo que vale la pena hablar, es el total acierto que se dio al momento de elaborar la portada de este libro. Los trazos al óleo en medio de un tono azul general que le apuesta al negro y al blanco, acompañados de una topografía pincelada y unos toques café de soporte, resultan irrefutablemente seductores. Es imposible no prestarle atención a este libro. Es imposible no enamorarse de esta mariposa. 

La historia se desarrolla desde dos puntos de vista distintos, desde dos mentalidades apartadas, desde objetivos de vida claramente separados, y desde percepciones del mundo que bien valdría la pena analizar en una clase de sociología. Margarita delinea de manera sutil y apropiada el ambiente y los sucesos que rodean tanto a Antonio como a Valerio. Resulta un trayecto sumamente agradable pasearte entre campos donde las vacas pastan y el color es vívido, y en un abrir y cerrar de ojos terminar en una metrópoli colapsada, enfermiza y despiadadamente gris. Las descripciones a que acude la autora en la construcción de su libro son precisas, no lucen exageradas ni sobrepuestas, sino que permiten que la obra se edifique sobre una atmósfera propia, que permite transitar en escenarios contrapuestos con la mayor naturalidad posible.

Es esa atmósfera tan particular la que permite de lleno que la gran mayoría de personajes implícitos en la novela se luzcan. Valerio es un tipo del cual es imposible no enamorarse, un ser humano tierno, puro e incansable, al cual podemos admirar de mejor manera desde una casa pequeñita ahí en medio de la inmensidad del campo, rodeado de materas diminutas en donde las flores sonríen al sol, y en donde las sonrisas de la gente están a la vuelta de la esquina. Antonio es un personaje realista, concebido por nuestra sociedad consumista, sumamente calculador, con objetivos aparentemente claros que lo llevan a actuar sin miramientos, detalles que bajo la extravagancia y los lujos de una ciudad en donde el tiempo es el peor enemigo, se perciben con más atención. Mención especial en este apartado hago a Sara, quien sin duda alguna es mi personaje favorito, a la tierna y perfecta Matilde, y a Margarita por la destacable labor que hizo en este aspecto. Además de ello, es de resaltar la inclusión de ángeles alrededor de toda la novela; ojalá que en nuestra vida misma no los alejemos, sino que les demos la bienvenida.

Pero no todo es color de rosa en lo que a los personajes se refiere, pues así como la autora acierta en muchos aspectos, hubo otro muy importante en el que falló. Cada personaje cuenta una historia y tiene un propósito en la misma, por pequeño que parezca. Sentí que en muchos casos los trayectos de ciertos seres dentro de la novela se cerraron de manera abrupta (si no es que ni siquiera se cerraron) y que quedaron en el tintero muchos diamantes en bruto por pulir.



Además del contraste entre dos mundos, "La morpho" nos ofrece un viaje por la mente humana y por la construcción de nuestra sociedad sin igual. Margarita Arenas tiene una sensibilidad única a la hora de escribir, y es eso lo que hace de este libro una experiencia sentida, auténtica y legítima. La autora toca temas tan álgidos pero tan comunes como la guerra, la pobreza y la desigualdad, entre muchos otros, de una manera perspicaz, agradecida y casi imperceptible. La novela te lleva al cielo para de un momento a otro mostrarte de frente el infierno con una exquisitez admirable. "La morpho" te llena de esperanzas y te las rompe en cuestión de segundos (por favor, no dejen de vivir el capítulo 36, y por si acaso, tengan pañuelos a la mano). La capacidad creativa de Margarita es una tela en donde quedan tremendas cosas por cortar.

Si en algo me quedó debiendo el libro, sin ser algo que afecte en absoluto el resultado final, es en la confección de diálogos algo más elaborados, en donde los mismos personajes nos permitieran adentrarnos un poco más en ellos; los que se presentan no están mal, y aunque las descripciones son bárbaras y llenan de muy buena manera el libro, por momentos extrañé conversaciones y café.

De principio a fin "La morpho" de Margarita Arenas es un libro sorprendente, entrañable y conmovedor; un recorrido por un campo de flores en donde las espinas surgen sin darnos cuenta, y en donde la sensibilidad no tendrá tiempo para un recreo; un reto totalmente cumplido en donde se asume el riesgo de salir de la zona de confort para ir por más; un canto a la vida y a lo trascendente, a lo que realmente vale la pena. Una lección de sutileza en donde lo explícito abunda.


3 comentarios:

  1. woow!! excelente reseña llena de sentimiento, quiero leer este libro, el talento Colombiano tiene que salir a la luz y mostrarnos que no solo somos Gabo, voy a buscarlo y te contare como me pareció.

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    1. Eliana :)

      Es un libro sorprendente, de esos que no se olvidan fácil. Espero pronto tu opinión del mismo.

      Un abrazo y gracias por todo.

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