domingo, 27 de marzo de 2016

Reseña: Memoria (Multiverso #2) - Leonardo Patrignani


Por allá en el año 2000, el maltrecho género del cine de terror vio como desde otro flanco se aprovechaban sus falencias y repetitivas estrategias para crear algo fresco y en cierto sentido revolucionario. "Scary movie" llegó a las salas de cine y se convirtió en un éxito de taquilla y en todo un referente por lo que representó. 

A mis 11 años de edad y a escondidas de mi papás vi esta película (siempre he sido un pícaro precoz). Desde el preciso momento en que Cindy Campbell grita a mitad de la calle antes de ser arrollada por un carro, el amor surgió. Unos meses después, la segunda entrega de lo que terminaría siendo una saga de cinco películas con un cierre para el olvido aterrizó en las salas de cine. Al sacar el casete del VHS me sentí satisfecho y jodidamente alegre con lo que había visto. Hay buenas segundas partes.

"Quizá sea necesario que la gente ignore su pasado para que acepte su presente."

"Multiverso" de Leonardo Patrignani me dejó con un sabor de boca inigualable: una historia salida por completo de muchos de los parámetros que tienen trajinada a la literatura juvenil actual, una propuesta audaz e innovadora, un trabajo serio en la construcción de una obra fuerte y un toque de complejidad extraordinario. Mis ganas de continuar con esta saga no se hicieron esperar. "Memoria" es la segunda parte de esta trilogía que llega al país gracias a la gente de Ediciones B Colombia. Este es el libro del que vamos a hablar en esta oportunidad.


El fin del mundo y de sus multiversos se había desatado, pero para Marco, Alex y Jenny la historia aun no había tenido su punto de cierre. Memoria, un lugar donde los recuerdos de todos aquellos que fueron partícipes de lo que nuestros protagonistas habían vivido forman una cadena colectiva par mostrar una "desconocida realidad", es su nuevo hogar.

"Memoria" inicia en este punto y avanza con una propuesta que sigue con los hilos que se venían tejiendo desde "Multiverso". Si bien la idea de las realidades paralelas queda en cierto momento en un segundo plano, la continuidad que se le da a la historia está muy bien construida y me mantuvo casi todo el tiempo pegado al papel.

Esta entrega me resultó mucho más compleja que la anterior, cosa que me pareció fascinante, pues si hay algo que agradezco a la hora de leer un libro es que me haga pensar; me agradan los libros que me exigen y que me piden algo más. Patrignani es un experto para hacer de una historia con tintes sencillos algo mucho más grande. En medio de personajes comunes, charlas algo superfluas y dilemas muy humanos, el autor construye algo que va mucho, pero mucho más allá.

El guapísimo, Leonardo Patrignani
Este libro está dividido en dos partes, las cuales al mismo tiempo marcan una línea divisoria en el alma de la trilogía. No voy a contarles mucho al respecto pues prefiero que lo descubran ustedes mismos y se sorprendan cuando lo hagan, así que me limitaré a decir que este giro se convirtió en, a mi modo de ver, uno de los puntos débiles dentro de la historia, pues se generó de modo estrepitoso, sin ningún precedente y sin la mínima explicación; pero quizá eso mismo que no me agradó es el detonante perfecto para que la misma se sienta más notable, valedera, emocionante y significativa.

El tema con los personajes continúa inquebrantable. Patrignani trae contados nuevos miembros a la plantilla, pero todos y cada uno más importantes que el anterior, y todos inmersos en la segunda parte de la historia, que seguramente será la que marque el derrotero de la trilogía de ahí en más. En Mnemónica conoceremos a Ben, Anna, Ian y Sara, de los cuales no hablaré mucho para no adelantarles nada. Pero el cambio de escenario no significa que Marco, Alex y Jenny desaparezcan de la faz de la tierra, sino que asumirán roles con otro significado en un universo mucho más vasto. Sin duda alguna, Marco se resigna a dejar su trono como mi personaje favorito en esta historia. Nada más por decir al respecto.

"Ignorante huésped en el banquete de la propia civilización, se conformaba con la comida sin interrogarse sobre los ingredientes, y sin ver nunca la cara del cocinero."

Mientras nos movemos entre las diferentes realidades que nos pinta este libro, somos testigos de la notoria habilidad de Patrignani en materia descriptiva: en la confección de las locaciones de la historia no se escatima en detalles para hacer de la lectura de este libro toda una experiencia. Además de ello, las ambigüedades propias de la propuesta del autor lucen bien hechas y colocadas con precisión en los momentos indicados.

Esta obra posee un componente social hechizante, que a modo de fortalecerse trae de la mano una serie de citas poco pretenciosas, sin un lenguaje abruptamente elaborado, pero con un mensaje poderoso y lamentable. En el transcurso de esta reseña encontrarán algunas de ellas.

"¿Cuál es la frontera entre la buena educación y la sumisión?"

"Memoria" es un libro con un inicio innovador, un centro complejo, y un final raudo y trepidante, en donde algunos elementos se destiñen mientras otros van ganando colores vivos y algunos algo oscuros. Un tramo intermedio necesario, por debajo de su antecesor, pero lo suficientemente intenso y perspicaz como para dejarme hambriento por degustar el postre.


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