martes, 4 de agosto de 2015

Reseña: Max - Sarah Cohen-Scali

En mi opinión, todo entra por los ojos. Punto. Por supuesto que después las cosas cambian y así mismo nuestras percepciones, pero en definitiva, somos seres visuales y algo superficiales aunque sea ante un primer acercamiento.

Bajo esa premisa, un día pasando por Panamericana Librería, se posó frente a mis ojos un libro con una carta de presentación que se robo mi total atención: un fuerte y magnánimo color rojo como fondo a un feto nazi en pleno crecimiento. Pedazo de portada. Esa sensación de amor a primera vista que se complementa al leer una sinopsis poderosa y que te deja con ganas de más. La magia de los libros. 

Además de esto, y si han leído algunas de mis reseñas, sabrán que todo lo referente a la 2a guerra mundial me despierta un interés inexplicable, como lo hicieron en su momento "Los últimos días de nuestros padres" de Joël Dicker, o la maravillosa "Maus" de Art Spiegelman.

"Max" de Sarah Cohen-Scali llegó a mí algún tiempo después, cuando al fin me decidí a invitarlo a salir por un café y dejar que sacara todo lo que tenía por contarme. Este libro es distribuido en Colombia por la Editorial Planeta y lo pueden encontrar en las principales librerías del país. Si quieren leer los primeros capítulos, click aquí y listo.

Este libro nos traslada algunos años atrás, en aquellos tiempos en que Hitler estaba por partir la historia de la humanidad en dos. Los días de la segunda guerra mundial. Durante este periodo, el programa eugenésico nazi Lebenshorn (programa realmente implementado) fue uno de los puntos de mayor atención dentro de los planes de Alemania; lo que buscaba este programa era seleccionar mujeres que se alinearan con los estándares de raza perfecta manejados por los nazis, para que junto a los altos mandos de la SS, dieran a luz a una nueva raza aria, la cual se encargaría de perpetuar el orden que Hitler y su equipo pretendían para el mundo entero.

Desde el primer momento, en donde nuestro feto protagonista, Max, inicia su proceso de crecimiento en el vientre de su madre, la obra se desenvuelve de manera precisa y acertada. Paso a paso pude ver como el hombre es un animal de costumbres y como los primeros años de vida son tan importantes en lo que seremos más adelante como adultos.

La narrativa que emplea Cohen-Scali detalla y describe todos y cada uno de los hechos que van tendiendo lugar con el pasar de las páginas. Sin escatimar en nada, me dejó ver los diferentes escenarios en que el régimen nazi daba luz a este desastroso momento de la historia, la forma en que se seleccionaba lo que servía y lo que no (muy similar a como ocurre ahora, solo que con menos disfraces),  el poder que pueden tener las ideas y el hecho irrefutable de que el hombre es capaz de lo mejor, y de lo peor.

Max es un niño INCREÍBLE, lleno de matices y de rasgos muy marcados; es un personaje al que puedes odiar y amar sin darte cuenta, al que desprecias y consideras con el pasar de los capítulos, que te hace reír y rabiar sin necesidad de esforzarse. Es un personaje que no se borrará de mi mente jamás, un tipo que me enseñó mucho y al que quiero con el alma, a pesar de odiar todo lo que representa. Un placer haber dado la mano a Max en su recorrido por una de las demostraciones de la miseria de la mente humana. Es él quien se encarga de llevar esta obra a otro nivel. Por supuesto que la obra cuenta con más personajes, por ejemplo el enigmático Doctor Ebner, las bipolares y acomodadas Frau, el mismísimo Führer, o el antes y después del inesperado Lucas.

El libro se iba haciendo más grande de un lado que del otro y Max me hacía caminar más y más, me iba mostrando nuevos lugares, nuevas situaciones, nuevos personajes, iba despertando nuevas y variadas sensaciones, y me puso ante mí una realidad que desconocía. El ver crecer a Max es una experiencia inolvidable.

En mi trayecto hacia la parada final, me vi en estaciones en donde la historia perdía intensidad, en donde las etapas de Max deslucían y en donde el brillo de Cohen-Scali se apagaba, pero estos momentos eran pasos en falso que se corregían casi que de inmediato y las riendas del caballo volvían a su lugar. 

Cuando cerré el libro, me quedé con una enseñanza que espero se den la oportunidad de descubrir, de tomar, de vivir y transmitir. Max es la muestra de la naturaleza de todo ser humano, de lo que mostramos y lo que nos guardamos, de lo que somos capaces de crear o de destruir.


¡HEIL HITLER!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario