lunes, 27 de julio de 2015

Volviendo a ser niño

El mundo de la literatura ofrece un amplio espectro de experiencias: sentarnos a recordar mientras leemos historias muy similares a las que hemos vivido, soñar descubriendo las vidas que se pasan en medio de las páginas o vivir en mundos en los cuales jamás pensamos estar. Ese es uno de los tantos puntos que hacen mágico el mundo de los libros.

Esta es (casi) toda la colección familiar de libros para colorear

Pero en la literatura, y con los libros, no todo es cuestión de leer. Recuerdo que hace unos años (muchos, ya estoy muy viejo), siempre esperaba con ansias la llegada de los viernes, pues cuando mi mamá llegaba del trabajo, generalmente me traía un rompecabezas o un libro para colorear, dos de mis compañeros incondicionales en esa época. El tiempo pasó y tanto los rompecabezas como los libros para colorear se fueron de mi vida, pero estos últimos tocaron la puerta para regresar hace poco y lo hicieron para quedarse (debo retomar los rompecabezas, acepto regalos).

Estas son nuestras herramientas de trabajo
Aquí les dejo algo de los ratos libres que tanto yo como mi familia (mamá, papá, hermana y sobrinos), hemos pasado al lado de hojas de papel, tajalápiz, borrador, y colores en muchas presentaciones; una experiencia maravillosa, una tendencia de esas que deben mantenerse y una vuelta necesaria a la niñez. Ojo pues, no hay que salirse de la línea.

Algo de "La jungla mágica" de Johanna Basford

Algo de "100 láminas para colorear"

Algo de "Y Dios hizo el color" de Viviana Puentes y Daniela Alemán

Algo de los Trolls

Y otras cosas...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario