lunes, 8 de junio de 2015

Reseña: Caballo de guerra - Michael Morpurgo

El cine y la literatura tienen una relación estrecha; por momentos buena, en otros nefasta. Usualmente nos encontramos con libros que se escapan a la gran pantalla, y en otras ocasiones con películas que dan a luz a historias impresas. Adaptaciones hay para todos los gustos, de todos los sabores y de calidad variada. De lo excelente a lo terrible. Todo depende del ojo que lo miré. Para gustos los colores.

Este fenómeno ha generado una sinergia interesante entre ambas industrias, para construirse de manera conjunta y explorar nuevos caminos. Un complemento interesante.

"Caballo de guerra" de Michael Morpurgo es un ejemplo de todo lo que hablado previamente; un libro que fue adaptado a la gran pantalla y por su calidad terminó recibiendo varios reconocimientos, entre ellos, varias nominaciones a los premios Oscar. Gracias a una de las tantas ofertas que se pueden encontrar en la Panamericana, me hice con este libro que llega de la mano de la Editorial Planeta.

No soy devoto de las portadas de película, pero esta me pareció muy agradable; Albert y Joey lucen imponentes. Un equino majestuoso en todo el sentido de la palabra.

Este libro fue el paso que dio inicio a la manía en la cual me encuentro por los libros enmarcados en la segunda guerra mundial, y que siguió con "Los últimos días de nuestros padres". Las menos de 200 páginas que conforman esta obra nos cuentan la historia de Joey, un caballo que sin tener nada que ver, termina metido en unos de los peores conflictos bélicos que ha enfrentado la humanidad.

He vivido historias desde la perspectivas de muchos personajes, pero lo que me encontré con Joey fue algo de otro mundo. Un viaje maravilloso desde los ojos de un animal (o mejor, de cómo un hombre cree que este animal ve las cosas) por medio del terrible panorama que desencadena una guerra.

Desde su crianza hasta su confirmación como participante en este absurdo momento de la historia, vamos viendo el crecimiento, los padecimientos, las experiencias, las desdichas, las alegrías y el papel que jugó este poderoso personaje en esta ficción que estoy seguro, no dista mucho de la realidad.

La narrativa que maneja el autor me permitió meterme de lleno en la historia que me proponía, pues es sencilla y cercana. Es muy interesante ver como en cada situación Joey se transforma y potencia su personalidad. Además de esto, los escenarios que se plantean son maravillosos y te pegan fuerte. La angustia de la guerra se logra transmitir en un mínimo porcentaje (es imposible saber y sentir lo que este tipo de hechos genera sin vivirlos) y eso es algo muy valioso.

Además de Joey, nos encontramos con un tipo valiente como Albert, que es un modelo de persona para seguir, una muestra de valores enriquecedora y el reflejo del poder de la amistad. La amable Zoey, los padres de Albert y todos los miembros de las fuerzas armadas que ayudaron a mantener viva la esperanza que reviste esta historia.

Un libro ligero, cero pretencioso y plagado de buenos elementos. Y para animarlos, su adaptación al cine, entre sus variaciones y cortes, también resulta muy buena.




1 comentario:

  1. Me has dejado intrigada con este libro. Me lo apunto en mis pendientes. También Los últimos días de nuestros padres, tiene un título muy sugerente. Saludos!

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