sábado, 28 de abril de 2012

Rumbo al tiempo

Contradigo hoy mi discurso,
tan iluso incluso absurdo,
pendenciero y mal amante
siempre fui un fracaso andante.

Pasa una y luego otra,
fiel y odiosa la derrota;
tan afable y mentirosa
ella ardiente y candorosa.

Pobre hombre sin ingenio,
lo digo siempre ante el espejo,
el reflejo de un pedante,
incapaz sumo arrogante.

Nunca fui más que el vecino,
que rondaba los pasillos
saboreando gota a gota
el dolor que hoy me congoja.

Perdedor sin duda alguna,
ganador lo pongo en duda
pues la ruta me ha enseñado
mal alumno he resultado.

Mañana quizá podré cambiar
y el libro en llanto decorar
nuevas letras componer
y al futuro corromper.

Corta hora he tenido
Whisky, Vodka algo de vino
ya no alcanza la pasión
cuando se carece de corazón. 

3 comentarios:

  1. Cuan agradable leer estas letras, la desnudes del alma hecha rima en este blog.

    ResponderEliminar
  2. Me encanto esta entrada! De mis favoritas! :D

    ResponderEliminar
  3. Bello poema, pero demasiado duro el poeta consigo mismo. La vida tiene caminos y cuando no los vemos, miramos un rato el paisaje y se abrirán.

    ResponderEliminar